26 de agosto de 2014

Los Bicivoladores

Si hace dos semanas nos preguntaban cuanto íbamos a tardar en llegar a México, decíamos que un mes y medio si le metíamos mucho huevo; por eso es que todavía seguimos sorprendidos con que ya estemos por Guatemala jaja. Después de Costa Rica entramos a Nicaragua y nos encontramos con un paisaje totalmente diferente, si bien hay mucha vegetación, esta todo mas seco y el sol parece pegar mas duro; también la calidad de la ruta cambia bastante y el tema de la señalizacion ni hablar. Ni siquiera te ponen los kilómetros pintados en el piso jajaja, que eso cuando estas cansado juega en contra, porque vas contando lo que avanzas cada cien metros y después de pedalear un par de horitas pareciera que no avanzas mas. Pero la verdad que a pesar del cansancio uno siempre encuentra en que pensar para distraerse, si no es la cantidad de autos que mas se venden en el mundo (dependiendo los que mas vemos pasar jeje), también esta la idea de comprar un camión y bajar haciendo fletes para cruzar todo América, o como ya es muy común por estos lados y vimos tantas que en lugar del camión, vamos a comprar una moto taxi y vamos a bajar en una de esas!! jaja, obviamente que vamos a innovar el mercado del taxi en Argentina y nos vamos a llenar de guita; si eso no alcanza te pones a mirar las patentes de los autos y tratas de adivinar que letra corresponde a que lugar, ver cual es el numero que mas se repite, etc.
Pero no hay cansancio que pueda con los bicivoladores, al ver lo que ofrecía Nicaragua, decidimos pasar por Granada (nada de lo que esperábamos jeje) y para aprovechar el ritmo que traíamos, llegamos a Honduras en dos días. El Teti (con su simpatía característica) se hizo amigo del dueño y nos castigamos con una parada  re-generativa en un hotel con pileta incluida; obviamente que si le dan el brazo el gordo agarra el codo y después de que nos hagan descuento en la habitación, con su mejor cara de boludo le pregunto si el desayuno estaba incluido y le dijeron que no; pero, como era amigo del dueño y vio la pinta que traíamos, el ultimo día nos ofreció desayuno gratis. Cargamos las pilas con una buena cantidad de fruta, unos huevos revueltos con tostadas y coronamos con un juguito de naranja. Rebasados de energía, ese mismo día llegamos a El Salvador. La verdad que esperábamos encontrarnos con algo peor que Nicaragua, porque los comentarios que oímos al respecto no eran nada alentadores, así que imagínense la sorpresa y alegría que viví al escuchar y corroborar que había muy buenas olas y nos quedaban de paso jeje. Averiguaciones mas, averiguaciones menos, pusimos rumbo a La Libertad para que yo pueda surfear dos días, justificar la cargada de la tabla y los bicivoladores puedan recargar un poco las pilas.
Y después de estas dos semanas furiosas, de levantarnos a las cinco de la mañana y pedalear hasta las doce del mediodía sin parar, siguiendo los consejos de la abuela (el sol de las 11:30 a 15:30 es el mas fuerte) frenamos a comer algo, hacemos la sobremesa correspondiente donde planeamos la ruta a seguir, porque camino y hasta donde llegar, debatimos alguna genial idea que le surge a alguno de los dos mientras pedalea, sobre como tratar de cambiar al mundo o simplemente sobre como entender la sociedad de hoy en día y de la cual decidimos no ser participes jeje.
La frontera con México nos espera y cada vez estamos unos kilómetros mas cerca, volviendo a vivir día a día el sufrimiento del calor, de las cuestas que hay en el camino y del cansancio que lleva el ver los kilómetros pintados en el piso cada cien metros. Pero no hay cansancio que pueda con los bicivoladores.

1 comentario:

  1. Fuerza y ÁNIMO bicivoladores del alma. Ya casi están!!!!!!!!!! (si no es que al día de hoy ya estén) cumpliendo el OBJETIVO que se propusieron. Q bueno que lo hayan cumplido juntos y meta meter CONVICCIÓN, EMPUJE, FE y CORAJE.Beso y abrazos emocionadamente gigantes. LOS AMO!!!!!!!!! Cuídense

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